Troy Pierce se ha convertido en un artista de prestigio del ámbito techno-minimal. Actualmente ha publicado su primer y esperado trabajo titulado “Gone Astray” en el sello M_nus de Richie Hawtin. Avalado por proyectos como “Run Stop Restore” y “Louderbach”, destaca especialmente con sus remezclas y también como artista en solitario. Éste, su primer trabajo, se mueve claramente en el sonido característico de M_nus, jugando aún más, si se puede, con los sonidos experimentales.

Tu EP “Gone Astray” hace tiempo que se puede adquirir en las tiendas. Muchos cortes son muy bailables y otros son una experiencia de sonido para escuchar en casa. ¿Qué querías transmitir a la escena?

¡Justamente eso! Prefiero hacer un sonido excéntrico y fuera de lo común. No todos los cortes tienen que ser un éxito de pistas. Recuerdo que Rich siempre solía pinchar este tipo de cosas al final de las fiestas. Esas ideas y sonidos tan locos y diferentes estaban muy lejos de ser habituales en los clubes de esa época y me llamaban mucho la atención. Este tipo de sonido compone la base de mis producciones. Rara vez comienzo con un concepto definido; el concepto se forma al final. Cuando termino veo que tengo algunos Tracks realmente locos que se mantienen unidos gracias a varios cortes más bailables.

¿Cómo ha sido la fase de producción de tu nuevo trabajo?

Las ideas surgieron fuera del estudio. Últimamente he viajado mucho. Siempre llevo mi portátil conmigo. 5 horas de espera en un aeropuerto crean la atmósfera adecuada para crear cosas locas. Grabo loops, percusiones o cualquier cosa que surge. Es la primera vez que realizo parte del trabajo fuera del estudio. Al trabajar más con cascos han resultado sonidos más profundos. Si sólo hubiera trabajado en estudio no hubieran surgido estas ideas.

¿Has hecho una producción estrictamente digital o han surgido aventuras analógicas?

Mis producciones son mitad y mitad. Cuando comencé con la música sólo trabajaba con el ordenador. Con el tiempo comencé a apreciar la diferencia entre el sonido de un 101 y un Plug-In.

¿Es que piensas que es más auténtico producir con analógicos?

Es simplemente una forma diferente de trabajar. Puedo hacer con mi synthie analógico lo mismo que con un Plug-In. Es una cuestión de preferencias. A mí me gusta el sonido y las teclas del synthie analógico, pero no todo el mundo tiene acceso a este tipo de equipos. Pueden llegar a tener el mismo resultado con los Plug-Ins. Ambos son muy parecidos.

¿Con qué equipos has trabajado?

Con prácticamente todo lo que tengo. La batería la he hecho principalmente con mi Vermona Drummachine. La mayoría de los bajos han salido del 101 o del Moog. Con el Evolver he desarrollado los sintetizadores. Algunos cortes han salido exclusivamente del Evolver. Pero esto es muy complicado. Hay dos osciladores digitales y dos analógicos. Los sonidos son muy cool. Se pueden hacer verdaderas locuras con ellos. Muchos de mis cortes más excéntricos salen del Evolver.

Coméntanos algo sobre los cortes de “Gone Astral”, ¿Cuál destacarías personalmente?

“Golden” está creado completamente del Evolver. El sonido puede resultar aburrido a estilo Oldschool Acid Track, pero si lo escuchas con cascos o en un buen equipo de música en un club, se destilan a modo estéreo los sonidos Acid en la forma adecuada. La línea Acid aparece a la izquierda y a la derecha. Es el mismo ritmo pero ocurren cosas distintas. El corte “Finished” también me gusta mucho ¡es una locura!.


En este EP has creado una interacción psicológica entre el oyente y el tono. Uno sigue con el pensamiento los sonidos y siente cuando un tono se sale da la línea. El delay de tus synthies no siguen el ritmo. Cuando uno empieza a reconocerlo lo vuelves a cambiar de golpe. ¿Es techno inteligente?

Creo que te refieres a “Finished”. Un sonido por ejemplo sólo aparece una vez, estás todo el tema esperando que vuelva a aparecer pero no lo hace. El delay es tan offbeat, que cada vez que te acostumbras a ello cambia y cuando vuelve a seguir el ritmo, lo escuchas en tu cabeza en offbeat. Esas son las locuras que siempre quise hacer.

Muchas veces has marcado las tendencias en las producciones de la escena. ¿Crees que muchos comenzarán a utilizar ahora los offbeat synthies?

Espero que sí. Pero el caso es que las cosas que se copian, crean grandes reacciones, sean las que fueran. De pronto todo el mundo lo quiere hacer. No estoy seguro, que la gente se entusiasme tanto con un delay fuera de lo común. No sé si le gustará a las grandes masas…

Haces muchas remezclas con el seudónimo Louderbach. ¿Qué y quién es Louderbach exactamente?

Somos Gibby Miller, que pone la voz y yo. Y también es un sonido y estilo muy diferente. Hacemos la música conjuntamente y ambos opinamos sobre todo lo que se hace. Por ejemplo hice una remezcla de Cybotron como Troy y otra con Louderbach. Son muy diferentes.

Te criaste cerca de Detroit. Ciudad, donde en los 80 pinchaban Jeff Mills, Robert Hood o el joven Richie Hawtin. A mitad de los 90 fuiste a Nueva York a estudiar fotografía y el mismo año compraste tus primeros platos…cuéntanos algo de esta época. ¿Cómo surgió el dedicarte profesionalmente a ser Dj?

Cuando llegué a Nueva York estaba muy aburrido porque no conocía a nadie. Encontré tiendas de música espectaculares y compré platos y altavoces muy malos. Comencé a pinchar primero para mí mismo y después en bares muy pequeños para fiestas de 100 personas. A la gente no le interesaba el minimal. Al final de la noche tenía quizás 20 dólares. Fue una época muy desalentadora. Era el año 2000 y nunca hubiera pensado que hoy seguiría en esto. Pincho el mismo estilo que en aquella época, parece increíble.

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